La osteoporosis debilita progresivamente los huesos y aumenta el riesgo de fractura. Sin embargo, una de sus principales características es que puede avanzar durante años sin provocar síntomas evidentes.
¿La osteoporosis duele?
La osteoporosis no suele provocar dolor por sí misma. De hecho, se considera una enfermedad silenciosa porque muchas personas no presentan síntomas hasta que se produce una fractura.
Cuando aparece dolor, puede estar relacionado con una fractura provocada por la fragilidad del hueso. Las fracturas vertebrales son especialmente relevantes porque pueden causar dolor de espalda, pérdida de altura y cambios en la postura.
¿Qué es la osteoporosis?
La osteoporosis es una enfermedad en la que disminuyen la resistencia y la calidad del tejido óseo. Como consecuencia, los huesos se vuelven más frágiles y aumenta la posibilidad de sufrir una fractura incluso ante traumatismos leves.
Las localizaciones más frecuentes de las fracturas asociadas a osteoporosis son la cadera, las vértebras de la columna y la muñeca.
¿Cuáles son los síntomas de la osteoporosis?
En sus primeras fases, lo habitual es que la osteoporosis no provoque síntomas reconocibles.
Cuando ya se han producido cambios o fracturas pueden aparecer signos como:
- Dolor repentino o persistente en la espalda.
- Pérdida progresiva de altura.
- Postura cada vez más encorvada.
- Fracturas después de una caída o golpe de poca intensidad.
- Fracturas vertebrales que pueden pasar inicialmente desapercibidas.
No tener dolor no significa necesariamente que los huesos tengan una densidad adecuada. La valoración del riesgo es especialmente importante en personas con factores que favorecen la pérdida de masa ósea.
¿Por qué puede doler la espalda si tengo osteoporosis?
La osteoporosis puede favorecer fracturas o aplastamientos de las vértebras. Algunas producen dolor intenso de aparición brusca y otras evolucionan de manera más silenciosa.
Cuando existen varias fracturas vertebrales pueden aparecer cambios en la curvatura de la columna, reducción de la estatura y molestias persistentes.
Por ello, un dolor de espalda nuevo en una persona con osteoporosis o con riesgo elevado de padecerla debe valorarse médicamente, especialmente si aparece sin una causa clara.
¿Quién tiene mayor riesgo de desarrollar osteoporosis?
El riesgo aumenta con la edad, aunque existen otros factores que pueden influir.
- Edad avanzada.
- Menopausia y determinados cambios hormonales.
- Antecedentes familiares de osteoporosis o fractura de cadera.
- Bajo peso corporal.
- Fracturas previas por traumatismos leves.
- Consumo de tabaco.
- Consumo elevado de alcohol.
- Uso prolongado de determinados medicamentos, como algunos corticoides.
- Enfermedades que afectan al metabolismo óseo.
Tener uno de estos factores no significa necesariamente que una persona tenga osteoporosis, pero puede justificar una valoración individual del riesgo.
¿Cómo se diagnostica la osteoporosis?
La valoración comienza revisando los antecedentes personales, las posibles fracturas previas, los medicamentos utilizados y otros factores que puedan afectar a la salud del hueso.
Una de las principales pruebas utilizadas es la densitometría ósea, que permite medir la densidad mineral del hueso, habitualmente en zonas como la cadera y la columna.
El resultado debe interpretarse junto con la edad, los antecedentes y el riesgo global de fractura de cada paciente.
Osteoporosis: cómo tratarla
El tratamiento de la osteoporosis busca fundamentalmente reducir la pérdida ósea y disminuir el riesgo de futuras fracturas.
Según las características de cada paciente, puede incluir:
- Ejercicio físico adaptado y trabajo de fuerza.
- Actividad con carga cuando esté indicada.
- Alimentación equilibrada con aporte adecuado de calcio y vitamina D.
- Prevención de caídas.
- Evitar el tabaco y limitar el consumo de alcohol.
- Tratamiento de enfermedades que puedan estar favoreciendo la pérdida de masa ósea.
- Medicamentos específicos para la osteoporosis cuando el riesgo de fractura lo justifique.
No existe una única pauta adecuada para todas las personas. La elección del tratamiento depende, entre otros factores, de la densidad ósea, la edad, la existencia de fracturas previas y el riesgo futuro de fractura.
¿Cuándo conviene consultar un Reumatólogo?
Puede ser recomendable solicitar valoración médica cuando:
- Se ha producido una fractura después de una caída o traumatismo leve.
- Existe pérdida progresiva de altura.
- Aparece dolor de espalda persistente o repentino sin una causa clara.
- Existen antecedentes familiares importantes de osteoporosis o fractura de cadera.
- Se han utilizado durante mucho tiempo medicamentos que pueden reducir la densidad ósea.
- Existen otros factores de riesgo relevantes.
La valoración precoz permite estimar el riesgo de fractura y decidir si es necesario realizar pruebas adicionales o establecer medidas de prevención y tratamiento.
Preguntas frecuentes sobre osteoporosis
¿La osteoporosis produce dolor?
Normalmente no. El dolor suele aparecer cuando la fragilidad del hueso da lugar a una fractura, especialmente si afecta a las vértebras.
¿Cuáles son los primeros síntomas de la osteoporosis?
Puede no existir ningún síntoma durante años. Una fractura, la pérdida de altura o determinados cambios posturales pueden ser algunas de las primeras señales.
¿Cómo se sabe si una persona tiene osteoporosis?
El diagnóstico requiere valorar los factores de riesgo y, cuando está indicado, medir la densidad mineral ósea mediante una densitometría.
¿Cómo se trata la osteoporosis?
El tratamiento se adapta al riesgo de cada persona y puede combinar ejercicio, nutrición adecuada, prevención de caídas y medicamentos específicos cuando estén indicados.
Dra. María Nazaret Roldán Ruiz
Especialista en Reumatología · Colegiada 41/4119035.
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